La escritura como medio de expresión se inicia desde la prehistoria,
con los primeros signos tallados en piedras, por los hombres de la
antigüedad, es así que en la medida que el hombre iba evolucionando
se fue perfeccionando. Con la invención del papel, medio por
excelencia para plasmar los símbolos se dio origen a las diferentes
formas de escrituras que tenemos hoy en día. La escritura en sus
diferentes formas de expresión nos conducen al arte de escribir en
sus diferentes manifestaciones, el cual nos brinda la oportunidad de
expresar nuestras ideas y pensamientos, al igual que la escritura
poética y la escritura científica, el hombre plasma sus ideas ,
sentimientos e indaga acerca de lo más complejo para darlo a
conocer. Escribir es una disciplina que requiere conocimientos
previos, espontaneidad, voluntad de trabajo y sobre todo honradez
intelectual (Ortega y Gasset)
Al hacer uso de la escritura hay que tener en cuenta al tipo de
lectores que queremos llegar, no es lo mismo escribir para un niño
que para un adulto, pues los interese son diferentes, por ello para
escribir con elegancia hay que tener en cuenta un sinnúmero de
recursos literarios que nos introduzcan al fascinante mundo de la
literatura donde se crean historias y personajes que nos llevan a
diferentes escenarios. Por ejemplo, si escribimos para un niño la
escritura debe ser clara y concisa y sin complicaciones para evitar
que se pierda el ritmo de la lectura y además, ser capaz de cautivar
a este tipo de lector.
Al igual que en el arte y la pintura el escritor debe plasmar sus
sentimientos, ya no por medio de los colores, sino por medio de las
palabras, el pintor se vale de su pincel y la combinación de los
colores crear su obra, contrario al pintor, el escritor debe emplear
todo sus sentidos y a través de ellos plasmar eficazmente lo que
desea escribir, debe tener bien clara las ideas en su mente para
luego ordenarlas y darle la significación para así interactuar con
el lector. Además de lo citado anteriormente es necesario tener un
léxico preciso y una adecuada comprensión de las palabras para
facilitar el mensaje que se quiere dar.
Cuando hablamos tenemos la libertad de expresarnos y si nos
equivocamos, automáticamente tenemos la capacidad de corregir y
acomodar las palabras en un contexto natural, contrario de lo que
sucede en la escritura, estamos tan inhibidos en el esquema mental,
que buscamos las palabras exactas sin temor a equivocarnos y escribir
“horrores ortográficos”, ya que nos pueden criticar. Es así que
en la comunicación escrita se requiere de un proceso mental mas
elaborado y unos conocimientos en materia lingüística, es aquí
donde esta la clave del escritor y su habilidad de combinar sus ideas
y las manifestaciones artísticas o culturales que se viven en
determinado momento, de manera que armonicen y faciliten la
comprensión del mensaje.
Por todo lo anterior decimos que el arte de escribir más que una
ciencia, es un estilo de vida de cada autor, en el que se entrelazan
una y otra idea, las cuales van a dar una obra en la que se expresan
sentimientos, emociones y formas de actuar, llevando al lector a
otro mundo cuando se trata de narraciones y dándole herramientas
para su desempeños personal cuando se trata de obras científicas,
en fin el arte de escribir es la forma de “materializar los
pensamientos de comunicar lo que se siente y lo que se piensa”.
“La palabra escrita es búsqueda, amor, canto. Es sufrimiento
y es triunfo. Es agonía y también luz... pero sobre todo, es
vida”(Hector Gomez Gomez)

